Leyenda·Relato tradicional: no es un hecho histórico comprobado.
El nacimiento del Sol
Cuentan que tras el diluvio el mundo quedó a oscuras y los hombres vivían aterrados. Un día, de la hendidura de la gran roca de arenisca del norte de la isla surgió el Sol con todo su esplendor; por eso la peña se llamó Titikala, la roca del puma, y la isla, Isla del Sol. Otra versión dice que el Sol se escondió bajo la roca durante el diluvio y que la isla fue la primera tierra en emerger cuando bajaron las aguas.
LeyendaRelato tradicional: no es un hecho histórico comprobado.
Manco Kápac y Mama Ocllo
El dios Sol, compadecido de los hombres que vivían como fieras, envió a sus hijos Manco Kápac y Mama Ocllo a civilizarlos. Los hizo salir de la roca sagrada y les entregó una vara de oro: donde se hundiera al primer golpe debían fundar su ciudad. Caminaron hacia el norte hasta el valle del Cusco, donde la vara desapareció en la tierra, y allí nació el imperio. Él enseñó a los hombres a cultivar y a construir; ella, a las mujeres, a hilar y tejer.
Tradición oralMemoria transmitida de generación en generación en las comunidades del lago.
La fuente de la eterna juventud
Los pobladores de Yumani aseguran que los tres chorros de la fuente inca brotan de una vertiente que no se ha secado en quinientos años y que quien bebe de ellos conserva la juventud. Dicen que cada uno tiene un sabor distinto y que beber de los tres da salud, sabiduría y juventud; sus tres caños recuerdan también la triple ley andina: ama sua, ama llulla, ama qhella (no seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo).
Leyenda·Relato tradicional: no es un hecho histórico comprobado.
La Luna sube al cielo
Dice el mito que Wiracocha, después de hacer salir al Sol de la Titikala, ordenó a la Luna elevarse desde Koati. Por eso la isla le pertenece y por eso durante siglos solo las mujeres consagradas podían habitarla: era la casa de Mama Killa en la tierra.
Historia documentadaRespaldada por fuentes arqueológicas o históricas.
Iñak Uyu, la casa de las escogidas
La isla ya era un lugar ceremonial para Chiripa y Tiwanaku, pero fue el inca Túpac Yupanqui quien construyó en su ladera oriental el Iñak Uyu, “recinto de las mujeres”: un acllahuasi donde las vírgenes del Sol aprendían a tejer, a preparar chicha y a servir en el culto. Los cronistas cuentan que en su interior había una estatua de mujer con el torso de oro y las piernas de plata, imagen de la Luna, y que en la Colonia el templo fue saqueado y abandonado.
Tradición oral·Memoria transmitida de generación en generación en las comunidades del lago.
La piedra que carga los pecados
El penitente recoge una piedra al pie del cerro y la lleva durante toda la subida; en cada estación la lanza contra la cruz y la vuelve a recoger. La piedra representa las culpas: si al final queda sobre el pedestal, dicen, la carga ha sido perdonada y la petición será escuchada.
Leyenda·Relato tradicional: no es un hecho histórico comprobado.
La balsa del diluvio
Cuenta la leyenda que el altiplano era un valle fértil hasta que los hombres desobedecieron a los Apus y subieron a la cumbre del Fuego Sagrado. Como castigo, los Apus soltaron a cientos de pumas, e Inti lloró cuarenta días y cuarenta noches hasta inundar el valle. Solo una pareja se salvó, a bordo de una balsa de totora. Por eso la planta se considera un regalo de la Mama Qota: al cortarla todavía se pide permiso al lago, y los constructores de balsas y de islas la tratan con el respeto que se debe a lo que salva vidas.